Ir al contenido principal

MAIDANA, EL BOXEADOR QUE TERMINÓ BIEN

Alguien tiene que decirlo, alguien tiene que escribirlo, ya es hora. Y me arrogo el derecho: el sistema no admite al Chino Maidana, no lo quiere, prefiere verlo olvidado, se hacen los boludos, hablemos en criollo. Pasó un mes de su retiro oficial y nadie fue a buscarlo, ni Susana, ni Tinelli, ni El Gráfico, ni nada, ni nadie. La maquinaria capitalista todavía no logra digerir el suceso. Nació siendo banca, con destino de cabecita negra, y terminó con (no importa cuántos) palos verdes en el banco. Perdió sus últimas dos peleas con Floyd Mayweather, pero nunca, jamás, se fue derrotado. No se bancan, tal vez, que el tipo sea boxeador. Que un “grone" se haya llenado la plata rompiéndose el lomo, cagándose a trompadas toda su vida. Vaya paradoja. Justo en la cultura de la meritocracia, le negamos el reconocimiento a uno (en un millón) que llegó. Debe haber un doble discurso, supongo. Porque este muchacho, señores, hizo todo lo que le pedía el sistema. Logró algo trascendente (trascendió, al cabo, a la posteridad), pero ni lo ponderamos.

El sistema no admite al Chino Maidana, porque parece una contradicción que un boxeador haya terminado bien, cuando la realidad es que son más lo que triunfan que los que pierden. Pero claro, los finales oscuros teñidos por las tragedias le remueven el morbo a los cronistas que necesitan la pelota y el arco vacío, para poder meter un gol, qué triste. Y acá hay que olvidar lo que pasó, porque no murió nadie, y eso no lo podemos encasillar. Maidana tenía todas las de perder. Porque su primer juguete fue un cuchillo. A los 6 años, ya trabajaba con Papa Orlando, carneando vacas y domando terneros. Su querido papá Orlando, hombre que anda chocho de la vida porque el Chino le compró una casita e hizo una gestión para que le llegara energía eléctica a su cuadra.


Más grandecito, a eso de los 15 años, el Chino coqueteó con el fútbol. Jugaba en la escuela de Sarmiento de Margarita, que dirigía el Padre Francisco Bossio, de la Liga Verense. Era un rústico número cinco, según recuerda un amigo suyo, el Diente Centurión. Rústico, por no decir, ordinario. ¡Pero quién se va animar a faltarle el respeto al Chino, ja! Iba a todos los entrenamientos con una camiseta de Colón. Se la pasaba andando en bicicleta. Vagueaba un poco. Olga, su mamá, pensaba que iba a ser ciclista, como su viejo. Pero no señora, se equivocó, la bicicleta la termino usando Floyd Mayweather, en las dos peleas que hicieron en Las Vegas

Es un gaucho nuestro Maidana, bien nuestro. Lo puede contar Carlos Irusta, y algún colega más, para la pelea más importante de su vida se entrenó en un hangar que le prestó un amigo en el medio del campo, rodeado de patos y vacas. Lo que costó llegar hasta ahí, mamita. Qué bonitó personaje, ideal para retratarlo porque hablaba poco, balbuceaba algunas palabras, pero sus trompadas arrancaban las mejores fabulas para contar. Dos armas de destrucción masiva tenía escondidas entre sus manos. El público del boxeo, nunca, jamás, olvidará a este guerrero, por su coraje, por su bravura, por haber hecho de cada pelea una guerra, y por haber puesto siempre sus huevos de oro arriba de los rings más exigentes del planeta. Quisieron olvidarlo. A propósito. Imposible.
El ya es una leyenda.
Por Adrián Michelena.


Comentarios

  1. Muy bueno!!!!! Los grandes jamás se olvidan.... Y el chino es un grande x su talento en el boxeo y mas por su humildad!!!!! Aguante el CHINO carajo....

    ResponderEliminar
  2. Un grande MAIDANA hombre de campo ahora .. gracias a Dios ya nos están los KK en el poder

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. seguramente estás mucho mejor!!!, no entendiste la nota, me parece!!, sabés quién promueve la meritocracia? y de que se trata?, ya entiendo cómo y por quién votaste!, no tenés que explicar nada!

      Eliminar
    2. Hombre de campo porque con lo inteligente que es, va adonde rinde; que va a hacer? poner una PYME para que la fundan en 6 meses los soretes del "Cambio" Por que no firmas con nombre vos que pones "kk", payaso; encima con un comentario pedorro, queriendo colgarse de la fama del Chino para hacer politiqueria barata igual que Macri o Del Sel

      Eliminar
  3. VAMOSSS CHINOOO GENIOOOOOOOOOOOOOOOOOO

    ResponderEliminar
  4. no podía ғalтar qυe ѕalιeran con loѕ políтιcoѕ..нaвlen del cнιno,dejen de polιтιzar тodo.. eѕтo eѕ тraвajo мérιтo, ѕalιó х la pυerтa grande, aѕι ѕe нace ғelιcιdadeѕ caмpeon!

    ResponderEliminar
  5. felicitaciones
    tome tu note y lo publique en www.ingeniofm.com sunchales santa fe un saludo grande

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

EL BOXEO, LA MEJOR RECETA PARA SER FELIZ

POR ADRIÁN MICHELENA Quería ser médico, soñaba con recibirse y salvar vidas. Matías Ariel Vidondo (42 años, Neuquén) lucía con aspiraciones más grandes que su cuerpo de 190 centímetros y 120 kilos. Con veintipico de años entonces fue que llegó a la Universidad de Rosario para estudiar en la Facultad de Medicina, pero algo pasó en el medio que le hizo cambiar de plan. Una pasión le ganó a la razón, el corazón pudo más que la ciencia. “ Yo no me hice boxeador. De hecho, siempre fui boxeador, pero mis viejos querían que fuera médico. Entonces le dí para adelante con los estudios académicos, hasta que advertí que no era feliz, que tenía que cambiar de plan” , cuenta el hombre de las manos quirúrgicas en cuestión. Vidondo estudiaba y estudiaba, Anatomía, Bioética, Química, Inmunología y cuántas cosas más, pero tenía la cabeza puesta en otro lado, en el ring, en las dietas, en pegar sin recibir, el quería ser boxeador profesional y lo logró: en el 2010 debutó como profesional, con un triun...

LA NOCHE DEL PECADO MÁS GRANDE DEL BOXEO ARGENTINO

A 25 años de la pelea de Juan Coggi y Eder González, el retador colombiano habla por primera vez de aquella fatídica noche en Tucumán. Una crónica con todas las voces de una historia de robo y vergüenza. Látigo Coggi está en lona, desparramado, tiene la mirada perdida, su alma tal vez se escapó de su cuerpo con ese derechazo que le acaba propinar el retador colombiano Eder González. La calurosa noche de Tucumán del 17 de diciembre de 1993 se hace oscura porque peligra el reinado del zurdo, el boxeador favorito del expresidente radical Raúl Ricardo Alfonsín (1983-1989). El campeón mundial intenta ponerse de pie, pasan los segundos, pero no hay caso. La cuenta del árbitro venezolano Isidro Rodríguez llega a diez, pero extrañamente, no termina allí, el conteo continúa. Y uno de los capítulos más negros en la historia del boxeo argentino empieza escribirse. “Decime a dónde está la llave, voy a cortar la luz”, le dice Osvaldo Rivero a Palito Ortega , el gobernador de Tucumán, que está...

HISTORIAS RETRO: EL EQUIPAZO QUE HACÍA FELIZ AL CHINO MAIDANA

POR ADRIÁN MICHELENA En Argentina, muchos campeones mundiales de boxeo soñaron con ser futbolistas. Los casos más conocidos son los de Diego Chaves (jugó hasta la cuarta de Vélez) y Sergio Maravilla Martínez, quien tuvo un lindo pasado en el Club Quilmes. Otro que aparece ahora en esa interminable lista es  Marcos René Maidana, quien fuera un digno volante central de la Liga Verense. Fue campeón, pero como "era vago", abandonó el fútbol y se dedicó al boxeo. La historia del Chino futbolista, en una crónica imperdible de Un Round Más.  FOTO GENTILEZA CRISTIAN CORTESE.  ABAJO A LA IZQUIERDA TITO RAMIREZ (CAPITÁN).  ABAJO A LA DERECHA, CON LA 14, MARCOS MAIDANA.  "Dale, Chino, que otra vez llegaste tarde", el grito es del Diente Centurión, en el atardecer santafesino. Otra vez, se quedó sin pilas el reloj del pequeño Marcos Maidana. "Así no vas a llegar a nada", lo regaña el entrenador, con bronca porque su número 8 anda descarriado. "Má, sí, ...